domingo, 24 de marzo de 2013

Microlitiasis Testicular

MICROLITIASIS TESTICULAR (MT)

La microlitiasis testicular es un síndrome clínico caracterizado por la existencia de múltiples calcificaciones originadas por degeneración celular en los túbulos seminíferos. Estos microlitos suelen medir entre 1 y 3 mm de diámetro. Es común que afecten a ambos testes y se distribuyen de forma homogénea y difusa por el parénquima testicular.

Hasta hoy es considerada prudentemente como una entidad benigna, sin embargo su asociación con múltiples procesos ha dado lugar a un cambio en la actitud frente a esta patología. 

"Éste tema aún es un punto de discusión; sin embargo, dado que éstas microcalcificaciones suelen estar relacionadas con la posibilidad de desarrollar cáncer testicular, es recomendable hacer el seguimiento sonográfico adecuado, sobre todo si son más de 5 puntos de calcificación en cada testículo, y más aún si se asocia a algún tipo de lesión sólida"

¿De qué forma se examina el testículo?

  1. Superficie del escroto: podemos encontrar lesiones de aspecto amarillento (quistes sebáceos). En ocasiones, el escroto se presenta muy edematoso (enfermedades asociadas a retención de líquidos,  insuficiencia cardíaca, síndrome nefrósico o cirrosis hepática)
  2. Examen de los testículos: Podemos encontrar el izquierdo más abajo que el derecho. Para palparlos se trata de presentarlos de modo de facilitar el examen. Para esto se toma un testículo entre los dedos medio y anular de cada mano, dejando los dedos índice y pulgar libres para que puedan palpar la superficie de la glándula. También se podrían palpar usando los dedos pulgar, índice y medio. Cuando el músculo cremasteriano retrae los testículos el examen se dificulta y es necesario traccionar un poco el testículo para asirlo en forma adecuada.
  3. Debe sospecharse de cualquier dureza o nódulo en la superficie del testículo que pueda indicar la presencia de un cáncer. Ante cualquier duda es necesario complementar el examen con una ecografía.
  4. Los hombres deben tener la costumbre de examinarse los testículos de vez en cuando buscando la aparición de nódulos. Durante un baño de tina con agua caliente o en la ducha, puede ser un buen momento para efectuarlo. Un cáncer testicular se puede manifestar desde lesiones pequeñas, a una masa de mayor tamaño, peso y consistencia.
  5. También se debe examinar los epidídimos, los conductos deferentes y el cordón espermático. Los epidídimos se palpan como un cordón que sigue el borde posterolateral de los testículos y que es más grueso en el polo superior. Los conductos deferentes, cuando son normales, se palpan como cordones lisos, indoloros y forman parte de los cordones espermáticos. Si existe una hernia inguinoescrotal, el volumen de ese lado del escroto se aprecia abultado.

Entre las alteraciones que se pueden encontrar destacan:
  • Cáncer testicular: se manifiesta como un aumento de volumen, que puede ser muy localizado (como una lenteja) o formar una masa, habitualmente indolora, que aparece con mayor frecuencia en adultos jóvenes, entre los 15 y los 30 años.
  • Quiste de la cabeza del epidídimo o espermatocele: es una formación quística que se palpa como un nódulo en la cabeza del epidídimo, fuera de los límites del testículo. En general, es de evolución benigna.
  • Hidrocele: es un aumento de volumen debido a la acumulación de líquido en la túnica vaginal que es una membrana que rodea al testículo y que normalmente deja una cavidad virtual. Si se apoya una linterna sobre la piel del escroto, en la zona del aumento de volumen, se observa un fenómeno de transiluminación que consiste en que la luz difunde en un área extensa correspondiente al líquido acumulado.
  • Orquitis: es una inflamación aguda de un testículo que se puede observar en enfermedades infecciosas virales, como las paperas, cuando se presenta en adolescentes o adultos. En un comienzo la glándula se ve aumentada de volumen y está muy sensible; con el tiempo, una vez que se resuelve la inflamación, puede evolucionar hacia la atrofia.
  • Epididimitis: es una inflamación del epidídimo muy dolorosa y se relaciona con infecciones urinarias o de la próstata. Existen epididimitis de evolución crónica que se relacionan con infecciones como la tuberculosis.
  • Torsión testicular: es una urgencia quirúrgica en la que el testículo gira sobre su eje y puede llegar a comprometer la circulación de la glándula. El testículo se ve retraído y la palpación es extremadamente dolorosa.
  • Hidátide torcida: es otra condición que se acompaña de dolor. Se palpa un pequeño nódulo sensible hacia el polo superior. Es más frecuente de encontrar en niños en edad puberal.
  • Varicocele: corresponde a dilataciones varicosas de las venas del plexo pampiniforme del cordón espermático. Se observa más frecuente en el lado izquierdo, estando el paciente de pie. Puede asociarse a una disminución de la fertilidad.
  • Criptorquidia: es una condición en la que un testículo no logró descender a la bolsa escrotal y quedó en el canal inguinal o dentro del abdomen. Estos testículos se atrofian y con el tiempo tienen mayor tendencia a desarrollar un cáncer.
  • Condiciones en las cuales se encuentran testículos chicos son la criptorquidia, secuela de una orquitis, por ingesta de estrógenos, cirrosis hepática o alteraciones cromosómicas (síndrome de Klinefelter).
  • Se encuentra un aumento de volumen escrotal en el hidrocele, hernias inguinoescrotales, tumores, procesos inflamatorios y cuadros edematosos.


La MT se ha descrito de forma asintomática como hallazgo casual en adultos jóvenes y prepúberes, pero lo más frecuente es su diagnóstico asociado a otras entidades como criptorquidia (lo más habitual), infertilidad, pseudo-hermafroditismo, traumatismo escrotal, torsión testicular, varicocele, orquialgia inespecífica, torsión de apéndice testicular y síndrome de Klinefelter. Más preocupante es su asociación cada vez mas frecuentemente reportada con tumores testiculares de células germinales (seminoma y carcinoma embrionario) y con carcinomas testiculares.

Esta descripción de la MT junto con neoplasias testiculares se ha descrito hasta en el 45% de los pacientes adultos de las series revisadas. Pero no sólo se ha observado su asociación a tumores y patología intraescrotal, sino que además se ha descrito su aparición sincrónica con tumores mediastínicos de células germinales y con leiomiomas múltiples en otras estructuras.

La discusión acerca de su origen etiológico y su condición de lesión premaligna, está sujeta a debate en la actualidad. Se ha comprobado que las microcalcificaciones están presentes en el 74% de los pacientes con tumores testiculares malignos y sólo en el 16% de aquellos pacientes sometidos a orquiectomías por lesiones no tumorales. 

"Con los datos recogidos en la literatura no es posible asegurar que la MT constituya una lesión premaligna, si bien hasta el momento no existen tampoco datos en contra de esta afirmación. La hipótesis más probable acerca de su origen quizás sería aquella en la cual se considera que tanto la MT como la aparición de neoplasias sea debida a un sustrato etiológico común como podría ser la atrofia, isquemia y degeneración del tejido testicular disgenético. Esta hipótesis se apoya en la frecuente asociación entre la MT y determinadas patologías displásicas con predisposición a degeneración y atrofia como la criptorquidia, el pseudohermafroditismo, el síndrome de Klinefelter y la infertilidad."

"Creemos que si bien no se ha comprobado claramente una asociación entre esta entidad y la aparición de neoplasias testiculares, podemos considerar a la MT como un "marcador" de la existencia de una lesión disgenética de base del parénquima gonadal que podría predisponer a la aparición de patología tumoral. Es por ello que recomendamos un seguimiento estricto de estos casos de diagnóstico incidental de MT. Probablemente la lógica aconseje la realización de una ecografía seriada y marcadores tumorales de células germinales junto con el examen físico con periodicidad anual. De esta forma se conseguiría un diagnóstico precoz de toda evidencia de patología maligna a este nivel.     Serán necesarios estudios multicéntricos de seguimiento a largo plazo de estos pacientes para poder conocer la evolución natural de esta rara entidad."

Fuentes:

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada